El inspector Clouseau (Peter Sellers), condecorado por sus servicios a Francia por el mismísimo presidente de la Nación (John Newbury), está en la mira de un narcotraficante francés, quien para demostrarle a un mafioso italiano al estilo de "El Padrino" que puede hacer un encargo, mata a Clouseau, o eso cree él, ya que minutos antes de que sus hombres ametrallaran el automóvil de Clouseau, un asaltante trasvesti se lo roba, siendo éste el asesinado. Aprovechando que el mundo lo cree muerto, Clouseau investiga quién planeó su muerte. El inspector Dreyfus, ya curado totalmente, es enviado a arrestar a los asesinos de Clouseau, quien para enloquecerlo se le aparece repentinamente dos veces, una en el velorio y otra en Hong Kong, lugar de encuentro entre el narcotraficante francés y el mafioso italiano. Clouseau es ayudado por su sirviente Cato (Burt Kwouk).
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